La Escuela de Rugby del Ciencias: LAS CRÓNICAS DE LA CANTERA, Un huracán azul en el Puerto de Sta.María.

Silvia Camarero Sub10 Ciencias

Silvia Camarero Sub10 Ciencias

sub10 2

NUEVA ENTREGA DE LAS CRÓNICAS DE LA CANTERA:¡¡¡¡¡

Gracias a los fabulosos reporteros voluntarios de la Escuela de Rugby Ciencias por hacernos vivir, revivir y recordar estas increíbles experiencias para toda la familia, rodeados de Rugby, compañerismo, competición leal y todos los valores de este bello deporte que podemos disfrutar dentro y fuera del campo rodados de familias y amigos.
Y gracias también a todos las personas que han dedicado tiempo y cariño  a los mil hilos de una concentración, tanto a los que se desplazan como a los anfitriones, que una vez más nos demostraron todo su buen hacer e ilusión por consolidar algo tan importante como las concentraciones de Rugby Base, donde se cuece la cantera del Rugby Andaluz.
Gracias a esos reporteros por ofrecernos esta LECTURA AMENA, DIVERTIDA Y AUTÉNTICA… ¿Que mas se puede pedir?

 

CRÓNICA SUB6 (los famosos Linces del Ciencias) de @SergioCrespoGil

Los más pequeños del club demostraron en El Puerto de Santa María que ya están a tope. Tanto es así que por primera vez esta temporada hubo que hacer dos equipos para que todos los jugadores tuvieran minutos, algo que no había sucedido ni en Málaga ni en Marbella. Hasta 18 linces se desplazaron hasta tierras gaditanas para disfrutar de una jornada de rugby excepcional. Los dos equipos se mostraron intratables en sus grupos y todos pudimos comprobar la evolución que ya van teniendo. Afortunadamente, el sol acompañó y el campo sub 6 estuvo rodeado de jugadores y padres, que pudieron seguir las evoluciones de los pequeños desde cerca. Además, los equipos ya lucieron las equipaciones al completo, lo que le dio mayor sensación de conjunto a los chicos. Unos porque las estrenaban, los otros, porque al fin estaban rodeados de compañeros. Para el tercer tiempo hubo que hacer un pequeño traslado a la zona de sol, y la decisión fue perfecta. Junto a otras categorías del club y gente de otros equipos, hubo grandes momentos de comida, bebida, compañerismo y buenas tertulias. Siempre con la sensación de estar afianzando algo importante entre los debutantes en nuestro deporte.

 

CRÓNICA SUB8 de @carmenfersan

JORNADA FORMIDABLE la que pasamos ayer en El Puerto de Santa María. Los partidos que disputaron los jabatos fueron brillantes como el sol que nos acompañó. Se ha notado el aprendizaje y rodaje de los torneos pasados y prueba de ello, fueron los resultados de nuestros científicos. Aún queda mucha temporada y estamos seguros de que van a evolucionar como auténticos “Pokemon”.

A los padres, que tanto nos gusta estar cerca y al pie del campo con nuestros pequeños. … nos encontramos con una valla tan fría como el viento de la jornada y propia de un paso fronterizo pero no por ello dejamos de insuflarles ánimo y calor a los jugadores y ellos así lo reflejaron.
Al finalizar los partidos… equipo, delegados y entrenadores se hicieron la foto de rigor con sus /s polos de paseo todo gracias a la entrega de unos padres que no han parado hasta ver este proyecto hecho realidad.
El tercer tiempo fue un auténtico despliegue “Gastrorúgbico”. Los padres y niños estuvimos disfrutando tanto de este despliegue gastronómico como de los partidos jugados.
Estos momentos hacen Equipo, Club, Rugby y del bueno y es lo que tenemos y debemos promover.

 

CRÓNICA SUB12 de @lupe

Gran día de Rugby el vivido el pasado sábado en el Puerto de Santa María , donde nuestras categorías base ( expedición de más de 100 jugadores más staff) disfrutaron de una fantástica jornada de rugby .
Da gusto ver el gran ambiente y mejor aún , como nuestros chavales juegan . Destacar el apoyo incondicional de padres y hermanos q acompañaron a la expedición : Nuestra familia científica sigue creciendo !!! .
La categoría Sub12 , representada por 2 equipos ( 39 jugadores) demostró q el trabajo de los técnicos se va notando con creces , reflejo de los buenos resultados obtenidos ( Campeones de la Concentración ) . Más allá de esto , prevalecen los valores q día a día van aprendiendo .
Muchas Gracias por este fantástico día !!! #empujaciencias

 

Y de postre… la CRÓNICA SUB10  de JP Oltra.

EL OJO DEL HURACÁN

ESCUELA RUGBYLas gaviotas que planearon el sábado sobre las instalaciones deportivas de El Puerto de Santa María se sorprendieron al ver en una de las esquinas del recinto una mancha multicolor nada habitual. En torno a un campo de rugby habilitado en aquella soleada pradera, cientos de niños y cientos de expectantes familiares presenciaban la concentración andaluza de prebenjamines que organizaba en esta ocasión la citada localidad de la bahía gaditana. Tres alineaciones del Marbella C.R., los Marianistas de Jerez, C.R. del Estrecho, Atlético Portuense, C.R. Málaga, C.A.R. y cuatro del Ciencias de Sevilla sumaron un total de 12 equipos que se enfrascaron en un extenuante torneo de casi seis horas de duración.
En un ambiente algo desordenado, pues algunos clubes aún estaban llegando, a medio día comenzó el torneo con un primer partido entre los locales y el equipo 1.0 científico. Después se fueron sucediendo el resto de encuentros e intervinieron el equipo 2.0, el 3.0 y la versión 1.1 del primero… entre otros partidos sin jugadores de rayas azules.
Se juega como se entrena, así que, como era de esperar, los sevillanos desplegaron su juego del caos habitual en el que hubo bonitas escapadas, algunos impresionantes placajes y resultados de varios colores.  En esta primera fase del torneo cabe destacar el partido en que el Málaga nos moja la oreja con un equipo joven pero muy cohesionado,  los bonitos placajes que nos regaló el velocísimo Thomas, o ver la garra de nuestro veterano león adentrándose con fiereza en los muros que formaban los equipos que tenía enfrente con su número 7 a la espalda.
Fieles a nuestro estilo, hubo rotaciones en casi todas las posiciones. Lo mismo un niño jugaba de pilar, que pasaba a la línea, o hacía de medio melé en la siguiente jugada, o pasaba a otro equipo en el siguiente partido. Toda esa continuidad de cambios y rotaciones en busca del desorden desordenado dio sus frutos y, si a ello le sumamos la dificultad para mantener la concentración de los jugadores a lo largo de tantas horas de torneo (especialmente si no saben en qué equipo van a jugar su siguiente partido), el caos de la comida entre partidos y la masificación de padres en un tercer tiempo descomunal, vamos entrando en una espiral de cambios, descansos, neveras, partidos… que nos lleva a formar un bonito huracán. Un majestuoso huracán con sus cosas buenas, ya que los niños experimentan, y sus cosas malas… pues, aunque se buscaba lo contrario, hubo niños que jugaron pocos minutos. No porque tengan más o menos nivel, sino porque si a ese maremágnum de cambios entre equipos le sumamos que con tantas horas algunos se despintan y se cansan de jugar, es difícil controlar quién lleva demasiados minutos en el banquillo. O porque, en cuanto al juego, es duro ver como el aguerrido conjunto jerezano pasa por encima de uno de nuestros equipos con la misma facilidad y el mismo efecto que cuando la cuadriga de Ben-Hur galopó sobre el cuerpo de Messala…
Pero dentro de ese vertiginoso huracán, de esa amalgama de equipos, colores, padres, juego individualista y continuos partidos, también hubo tiempo para el sosiego. En el mismo centro del huracán se abrió un paréntesis cuando, pasada la 1:30 de la tarde, le tocó el turno de debutar al equipo 4.0 del Ciencias y presenciamos una película muy diferente.
Debutaba este equipo en el torneo y debutaba el entrenador que los guiaba. Era un tipo alto y de tez morena que muchos niños lo conocían como “el padre de Santi” y otros ni sabían quién era. Los puso a calentar y los tanteó un poco mientras esperaban a que les tocase jugar. A cada uno le asignó una posición en el campo y le dijo lo que tenía que hacer. Les insistió en la colocación, con la línea muy abierta y una defensa de todos a una, y les dijo que el balón tenía que llegar al ala. Como los niños son esponjas y asimilaron rápidamente lo que quería ese señor que les habían puesto, éste se atrevió a enseñarles una jugada en salida de melé: El apertura recibe el balón del 9 y se lo pasa al primer centro en un cruce. Éste se lanza a romper, le apoyan en el ruck y preparan una segunda fase hacia el segundo centro y una tercera hasta el ala. La jugada se llamará “patata”.
Con estos mimbres, sale el equipo a debutar contra el Marbella A, que parece a priori de los equipos más fuertes del día y que empató en el pasado Torneo Melé de Pozuelo a nuestro equipo más granado. Manuel Matías, Ignacio Álvarez y Rafa Cruz forman la delantera. Loreto y Pepe Serrano son los medios, Perico y Beltrán los centros e Ignacio Moreno y Félix los alas. Después se incorporarían Alberto e Ignacio Tejedor. La suerte estaba echada.
Comienza el partido y lo primero que llama la atención es la ordenada defensa científica, que complica el juego del Marbella por su intensidad. La colocación de los azules en ataque es de libro y, tras un inicial tira y afloja, en una de las primeras jugadas se escucha -¡Patata!-… y surge la magia. El torbellino del torneo continúa girando fuertemente alrededor, pero estamos en el ojo del huracán, donde parece que no se oye nada, donde parece que se ha parado el tiempo, en un espacio casi mágico… Y a algunos se nos cae la baba al ver aquello, al ver como no se forma una pelota de niños, sino que hay un equipo ordenado que abre el balón una y otra vez, donde cada uno ejecuta su papel, en el que intervienen todos y en el que se divierten todos!!!
El equipo 4.0 no era ajeno al huracán. Se le fueron haciendo cambios y por ello se transformó en el siguiente partido contra el CAR en el 4.1, se transformó en la versión 4.2 cuando jugó su reñidísimo partido contra Marianistas y en la 4.3 en un partido final donde pocos niños quedaban de la alineación inicial. Pero este equipo trató siempre de jugar en el ojo del huracán, de jugar de la misma forma sin importar las cartas que hubiera, de buscar el espacio moviendo el balón por la línea. Trató de hacerlo, lo hizo y además ganó todos los encuentros.
Con 16 partidos jugados por el Ciencias y ese galimatías de equipos, sería extenso y complejo comentar la jornada con más detalle. Nos quedamos con la experiencia, con disfrutar con los destellos que nos enseñan el potencial que atesora este equipo, con la magnífica infraestructura del tercer tiempo (esta vez hubo hasta langostinos) y con una jornada de convivencia de gran disfrute para todos.
Ahora solo nos queda esperar ansiosos la próxima aventura, en la que esta vez actuaremos de anfitriones y en la que volveremos a ver la borrasca rugiendo. Aunque, tal vez, con algún claro entre las oscuras pero pasajeras nubes que nos muestre el cielo azul que hay detrás, muy cerca… delante de nuestras narices.
¡¡¡Mucho Ciencias!!!

#empujaciencias

Muchas gracias a todos por una gran experiencia.