Torneo Nacional Sub16: Armada invencible

Foto: Luciano Roch

Foto: Luciano Roch

Al igual que ocurriera en tiempos de Felipe II, una poderosa escuadra se ve afectada por los imponderables.

Entonces fue la climatología.
En esta ocasión, nuestros dragones se han visto penalizados por las lesiones. Las conocidas con anterioridad, las que se produjeron de forma inesperada la semana previa al torneo, y las que con tan poca fortuna nos encontramos el primer día de competición.
Pero a diferencia de lo que ocurriese entonces, esta Armada sí ha sido merecedora de unos resultados de los que hay que sentirse profundamente orgullosos: Séptimos en la copa de oropor delante de 17 de los 24 equipos que participaron en el torneo abierto.
No hay lectura de la evolución o clasificaciones del torneo que puedan empañar este logro, que hay que agradecer de muchas formas:
En primer lugar, me vais a permitir que me acuerde de los ausentes. Chicos, os echamos a todos de menos. Os habríais divertido, como hicieron vuestros compañeros. Gracias por vuestro esfuerzo durante todo el año, que ha hecho que vuestros compañeros crezcan como jugadores al igual que vosotros.
En segundo lugar, no puede ser de otra forma, hay que agradecer el esfuerzo y compromiso de los presentes, sin diferencias, tanto los “Sub16 oficiales”, como los “Sub16 honoríficos”, que recién llegados de disputar su propio torneo (obviamente me refiero a los Sub14 que nos acompañaron), tardaron tiempo negativo en apuntarse a este bombardeo, para reforzar a sus mayores.
Pasando por los entrenadores, que supieron mantener enchufado al equipo en todo momento, empezando con su charla técnica el día previo al inicio de la competición (luego volveré sobre esto). Son tantas las contribuciones que han llevado a estos resultados que, salvo que sea estrictamente necesario, me he propuesto no utilizar nombres en esta crónica para evitar ninguna omisión involuntaria. Pero en esta ocasión no puedo dejar de mencionarlos, a los dos, porque sacrificaron otros compromisos para estar con sus actuales pupilos (gracias Víctor) y ex-pupilos de temporadas previas (gracias Jesús).
Y terminando, como no, con la “troupe” que se movilizó para animar a este equipo en Valladolid. Que no se me enfade nadie si afirmo que, en mis años de experiencia (y son unos cuantos), pocas veces he podido disfrutar de la compañía y apoyo de un colectivo tan numerosamente sano. También aquí echamos de menos a algunos de los incombustibles que en esta ocasión no nos pudieron acompañar.
Paso a comentaros ahora el desarrollo del torneo, disculpadme, sin la habilidad de la pluma de nuestro cronista habitual (esta vez te has escapado amigo).
Foto: Luciano Roch

Foto: Luciano Roch

Preliminares
Parte la expedición de Cartuja a las 12:30, y tras 7 horas de intrascendente viaje, y una cena ligera, disfrutamos de una experiencia que, al menos yo, no había tenido ocasión de disfrutar con anterioridad, y que me permito el lujo de recomendar al club como “buena práctica” a institucionalizar para su ejecución sistemática después de cada partido (oficiales y oficiosos).
Los entrenadores, que se traían la lección estudiada, proyectan al equipo durante 45 minutos una selección de jugadas de partidos previos, para revisar errores y puntos fuertes, y para fijar las prioridades de cara a los partidos que se jugarían los dos días siguientes. Importantísimo teniendo en cuenta que la dinámica del torneo se basa en partidos cortos con dos tiempos de 12 minutos, donde el margen para reaccionar a posibles errores es mínimo.
Aún a riesgo de equivocarme, en mi humilde opinión, este ha sido uno de los factores diferenciales que ha contribuido a que nuestros chavales saliesen al campo mentalizados desde el inicio, dejando atrás la “empanada mental” de la que han hecho gala en otras ocasiones durante las primeras horas de la mañana.
Primer día de competición
Empezamos a las 10 de la mañana de un día soleado, enfrentándonos al equipo de XV Hortaleza de Madrid. Un contundente marcador de 31-5 favorable a nuestros científicos explica por sí solo la superioridad del juego desarrollado por nuestros chicos en todas sus facetas, e ilustra perfectamente la ausencia de la “empanada mental” a la que me refería anteriormente.
Si contundente fue el resultado, igual de contundente fue la lesión que sufrió Ignacio Roch, que en el primer tiempo del primer partido quedó fuera de combate para el resto del torneo. Y si era duro afrontar el resto del torneo con un único jugador de primera linea para refrescos, más duro era ver la cara de ese monstruo en un esfuerzo imposible por encontrar la forma de recuperarse para poder jugar el siguiente partido.
Tres horas de insufrible parón para algunos componentes de la troupe que lo estaban dando todo… pero especialmente para los jugadores que saltaban al campo a las 13:10 para enfrentarse al Ponent de Baleares.
A los dos minutos y medio del primer tiempo, tras una jugada de empuje de la delantera científica, se consigue un ensayo que se transforma y deja entrever la clasificación para la competición de oro… durante 5 minutos, que fue el tiempo que necesitó el Ponent para empatar el partido con otro ensayo transformado. Entra el partido en una fase reñida, con alternancia de juego para los dos equipos, pero con un equilibrio claro, a pesar de una tarjeta amarilla recibida por el Ciencias, que nos deja en inferioridad (Ay! esas protestas al árbitro que tantos metros nos han costado este año!), afortunadamente sin mayores consecuencias para el marcador, que al concluir en empate, nos deja matemáticamente clasificados para la competición de oro.
Retrasos en el desarrollo de los partidos nos llevan a otras dos horas de parón antes del siguiente encuentro. Nuestros guerreros, en planta desde las 8 de la mañana, y con un plátano o una manzana por todo refrigerio matinal, saltan al campo 7 horas después para enfrentarse, por uno de esos caprichos de los torneos (mala suerte) con uno de los equipos más potentes de la competición. El equipo de Industriales de Madrid, que a la postre quedaría tercero en la competición de oro. Justo, pero demoledor marcador contrario de 0-33 que nos relegaba a competir por los puestos quinto a octavo, y nos dejaba un amargo sabor de boca al cierre de la jornada.
Gran mérito del equipo de Industriales, que nos apisonó a nosotros, y a alguno de nuestros competidores en la liga regional, con marcadores igualmente contundentes, aunque estos tuviesen mejor fortuna en los cruces que nosotros, y el hecho de cruzarse con Industriales más tarde les haya permitido quedar mejor clasificados al cierre del torneo.
Aprovechando la generosa invitación del VRAC, que facilitó la entrada gratuita de nuestros jugadores al estadio, cerramos la tarde disfrutando de la primera semifinal de la liga de División de Honor, que se celebró esa misma tarde en las instalaciones de Pepe Rojo, enfrentando al VRAC con Alcobendas..
Creo que es importante compartir también con vosotros que, para cerrar el día, después de una fulgurante cena que nos dejó sorprendidos tanto al staff como a los responsables del local donde cenamos, a iniciativa de los jugadores, se visionó íntegramente el partido contra Industriales.
Foto: Luciano Roch

Foto: Luciano Roch

Segundo día de competición
Abrimos el día a las 10:30, con un cielo repleto de nubes, enfrentándonos a un equipo más que conocido. Otro de esos caprichos de los cruces nos obliga a jugar contra el equipo de Mairena… Partido farragoso en el que ninguno de los dos conjuntos hace méritos claros para llevarse el triunfo, y que se resuelve por la mínima a favor del Mairena, gracias a un golpe de castigo transformado en los últimos minutos.
Y prácticamente a las 14:00, de / tras un parón de 3 horas, que dio margen para un intenso intercambio de impresiones con nuestros amigos, y verdugos el día anterior, de Industriales, saltan nuestros muchachos al terreno de juego para pelear por el séptimo puesto con el CRC de Pozuelo.Partido mucho más entretenido, sin discusión, en el que ambos equipos gozaron de oportunidades para batir las zonas de ensayo contrarias, y en el que descubrimos el potencial como pateador de algún jugador que no se había estrenado en esas lides, al menos públicamente… pirueta tras la transformación incluida. Resultado final de 17-5 favorable al conjunto científico.
Como de costumbre, tenéis los vídeos de los partidos a vuestra disposición. Adjuntamos enlaces para aquellos que no los tengáis localizados todavía.
Una experiencia como pocas
Independientemente de la experiencia deportiva, la convivencia con otros jugadores y equipos siempre es digna de mención, y en esta ocasión no podía ser menos.
Esas gradas con jugadores de Jaen, de Marbella, del CAR, de Granada,…. animando a nuestros campeones…
Ese jugador de Marbella ayudando con las botellas de agua…
Esos amigos que sólo se pueden hablar habitualmente por Whatsapp, juntos compartiendo impresiones sobre las jugadas…
Rugby en estado puro.
Y un recuerdo final para nuestros amigos de Granada, que se quedaron a un punto (gol-average) de ser el quinto conjunto andaluz en la copa de oro…
Prueba del creciente nivel del rugby andaluz, que nos promete magníficas jornadas de rugby en nuestra tierra la próxima temporada.
Fin de curso
Concluye en breve esta temporada con el tradicional partido de padres y la esperada cena de despedida, donde esperamos veros a todos.
Ahora sí, con vuestros nombres, muchas gracias a todos: Julián Martín, Miguel Enriquez, Pablo Borreguero, Rodrigo Gonzalez, Samuel Rosa, Carlos Gonzalez, Pablo Carballo, David Moreno, Diego Guijarro, Ignacio Tolosa, Ismael Marchena, Genaro González, Alejandro Martín, Pablo Moreda, Hugo Galera, José Rojas, Alfonso García Gamarra, Cayetano De la Cierva, Enrique Cuadrado, José Manuel Sosa, Ramiro Moreno, Fernando Carrasco, Juan José Nogales, Ignacio Roch, Joaquín Camarero, Mariano Martín, José María Naranjo, Ignacio Oliva, Manuel Rosales, Manuel (Tete) Gomez, Manuel Candón, Santiago Rosado, José Payán, Alvaro Moreno, Javier Sosa, Sergio García y Fernando Martínez.
Un beso enorme de vuestra delegada.
Mercedes Eytor.