0
Tu carrito está vacío
ciencias rugby sevilla m10

M10. Broche a la temporada del Cincuentenario

Todos los campeonatos son distintos, pero os confieso que a mí cada día me gustan más y especialmente el de España, broche final de la temporada y el momento en que los jugadores suelen ofrecer su mejor nivel. ¡Y vaya si lo ofrecieron!

Partimos el viernes a una hora inusual en el Club a las 13,30 h pero tras comprobar la experiencia os diré que me parece, con diferencia, la mejor hora para este tipo de trayectos ya que permite trabajar a los componentes del Staff y da tiempo sobrado de llegar, acomodarse, cenar… bueno, como decía, partimos en una jornada calurosísima con la ilusión del que va a comerse el mundo y con la cabeza llena de rugby.

Tras una breve parada en Mérida para almorzar continuamos camino hasta llegar a nuestro destino: Granja escuela La Chopera, un sitio espectacularmente adecuado para nuestros propósitos y donde ya estaban instalados nuestros compañeros del Marbella RC. Barracones de muchísimas camas, animales, zonas comunes… el paraíso para niños de esa edad. Para que nada se “descontrolara” el Sargento Rookie les estuvo explicando a nuestra “tropa de reclutas” las normas para ir, comportarse en el comedor y volver. Con orden todo sale mejor y las comidas/cenas fueron de un comportamiento envidiable.

Y amaneció el sábado… desayuno, autobús y al valle de las cañas, en Pozuelo, a hacer lo que habíamos venido a hacer: divertirnos jugando al Rugby. Y vaya si lo conseguimos. 6 partidos:  Liceo Francés, CAU Valencia, Les Abelles, San Isidro, Santboiana y Hortaleza. Cada cual con su propia historia donde lo de menos es el resultado y lo demás es comprobar que el trabajo de todo el año da sus frutos y ver cómo han crecido desde aquel lejano septiembre en que algunos llegaron unos nuevos, otros ya conocidos pero todos con la misma ilusión por el balón oval.

Al final lo que normalmente les quedará de este deporte son buenas experiencias, recuerdos y un buen puñado de buenos amigos. Sirva como muestra de lo dicho como ex jugadores del Ciencias residentes en Madrid, que fueron compañeros y entrenadores míos, no dudaron en acercarse a ver a  nuestros valientes. Allí estuvieron Fernán Gonzalez-Aleman, Antonio González, Ale Torres Morote y Alvaro Ferreras animando a nuestros chicos y maravillándose del nivelazo de juego que tienen.

Ya de nuevo en nuestro alojamiento lavado de equipaciones (¡vaya trabajazo se dieron Macarena y Leticia!) y a cenar. La noche, era previsible, fue mucho más tranquila que la anterior: estaban destrozados

El domingo, gracias a Dios con un tiempo menos caluroso, volvíamos a retomar el camino de Pozuelo para cerrar de manera brillante nuestra participación en el 50 aniversario de nuestro club. Se respiraban ganas y responsabilidad por intentar quedar lo más arriba posible. Esos nervios en la barriga no se nos olvida a ninguno que haya jugado. Es una sensación inexplicable donde se mezclan muchas sensaciones y que, ahora, tanto echamos de menos. Por eso les insistimos tanto en que disfruten mucho de esos momentos. Igualmente un puñado de partidos reñidísimos, durísimos donde demostraron ambos equipos un nivel tan alto que los propios entrenadores estábamos sorprendidos. Me quedo con dos detalles: el partidario del equipo blanco contra Marbella donde hasta el mismo árbitro se acercó a felicitarnos por cómo entendemos la forma de jugar al rugby y las lágrimas de todo un equipo, en este caso azul, que demostraron que un nivel de juego tan alto que resulta hasta impropio de niños de esa edad.

Todos, y cuando digo todos es literalmente así, ofrecieron su mejor versión como jugadores. Las interminables internadas rodeados de rivales de Pablo Jimenez, Mario, Diego; la solidaridad en el placaje de Gonzalo, María, Jaime Padura; los quiebros y fintas de Dani, David, Antonio Burgos; la fuerza y el pundonor de Ignacio Santano, Antonio Rubio, Isabel; el manejo del equipo y la visión de juego de Ignacio García y de Antonio Díaz (todavía escuchó el placaje tan espectacular que le hizo a un jugador de Alcobendas); el juego y la profundidad de Martin, Nacho García, Ale Jiménez; el constante apoyo ofrecido al compañero de Lucas, Nacho Guzmán, Máximo Meridio; La rapidez y chispa de Luis Gomez-Stern, Federico; los imposibles placajes de Felipe y el carácter del que en este campeonato ha sido el capitán, Luis Mozo.

Y a pesar de todo, no podíamos olvidarnos de lo que hubieran disfrutado todos nuestros compañeros que se quedaron en Sevilla: Juan y Gonzalo Martinez, Rodolfo y Pelayo Del Olmo, Ángel Casado, Ángel Del Pueyo, Pablo Gómez, Nacho González, Hilario, Elías, Juan Cousinou, Pablo Karhunen, Fernando Feito, Fernando Nicolini y Antonio Javier, así como los lesionados Miguel Ángel Gómez y Carlos Gonzalez.

Quiero aprovechar para agradecer a todos los padres la colaboración y el apoyo que siempre hemos recibido y la no siempre fácil tarea de venir a todos los entrenamientos posibles, con frío y calor, con agua y con viento. Y por supuesto a los increíbles integrantes del Staff con el que he tenido la suerte de trabajar este año: tanto entrenando (Pepe Carlos Diaz, Rookie, Manu García, Nacho Guzmán) como en la ingrata y durísima labor de delegado (Macarena Moreno, Leticia Ramírez y Javier Barcos). GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS. Esto sólo ha salido bien por nuestro trabajo en equipo y porque le habéis puesto una pasión y unas ganas increíbles.

El año que viene nos veremos en Cartuja, en una categoría u otra, pero siempre con la “C” en el pecho y con nuestros amigos al lado.

CIENCIAS, CIENCIAS, CIENCIAS.

Ignacio García Alonso

ciencias rugby sevilla m8
Previo M8. Crónica final de temporada
Siguiente Clement Gasca y Maxim Ermakov no continuarán la próxima temporada
despedida-clent-maxim

Comments are closed.