M12. Crónica del Festival de Rugby Gradual en memoria de Luis Ceballos
Empezamos la jornada viajando hacia Málaga con ilusión, deseando encontrarnos con equipos hermanos de la provincia y con algunos otros a los que no tenemos la suerte de enfrentarnos tan a menudo. El ambiente en el autobús auguraba un día de emociones y disfrute del deporte en su mejor expresión. Nuestros jugadores muy motivados, cantaban entusiasmados, lo que ya se ha convertido en el “hit” de la temporada. Ninguno de los que estuvimos allí, podremos ya olvidar los “Huevos con aceite y limón” de Twisted Sister.
Málaga nos recibió con la calidez esperada, un sol radiante y una organización espléndida por parte del Club Rugby Málaga nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento. Nuestros pequeños jugadores disfrutaron y dieron lo mejor de sí mismos en el campo. Doce partidos intensos y disputados hicieron que la mañana se pasara en un suspiro. Mientras los entrenadores motivaban a nuestros chicos, los padres desde la grada intentábamos acompañarlos con vítores y aplausos. Cómo colofón a la jornada matutina, nos visitaron algunos jugadores de nuestra Selección, los Leones, que hicieron las delicias de chicos y mayores firmando camisetas, botas y hasta en los lugares más insospechados. Nuestros chicos acabaron cansados pero muy satisfechos del esfuerzo realizado. Cada carrera y cada ensayo les hace ganar más confianza y les une más en el espíritu de equipo.
Llegado el mediodía tocaba trasladarnos a la pradera del Estadio Ciudad de Málaga para el tercer tiempo. Llegamos hambrientos y con un poco de retraso, ya que algunos jugadores presumidos se nos enredaron en el baño “poniéndose guapos”. Una vez allí disfrutamos de unas horas de convivencia estupendas con animación y música en directo. Padres, delegados y entrenadores aprovechamos para cambiar impresiones y comentar partidos. Yo pude aprender un poco más de este deporte tan especial, y para mí, aún tan complicado. 20 años al lado de un jugador, árbitro y entrenador no han calado mucho en mí, ja ja ja ja, tendré que poner más empeño a partir de ahora.
Poco a poco el ambiente festivo empezó a rodear el estadio y nos preparamos para animar a nuestros Leones. Banderas en la cara y cánticos nos acompañaron en la grada alta. Respeto y silencio para escuchar los himnos nacionales de Tonga y España, y mucha expectación al ver el Sipi Tau de Tonga, su danza guerrera tradicional. Aplausos a rabiar. Un millar de jugadores de escuelas de toda Andalucía empujaban a nuestra selección al ritmo del bombo que acertadamente tocaba alguien de nuestro equipo vecino, el Jaén. “España nunca se rinde” repetían nuestros chicos a voz en grito y parecía que los jugadores desde el campo les escuchaban.
Cayó la tarde y tuvimos que volver a los autobuses antes del final del partido. Tocaba volver a casa. El viaje de vuelta más tranquilo, se les hizo corto a los chavales compartiendo anécdotas del día. En la delantera del autobús el staff tenía aun energía para chistes y guasas que nos hicieron a los recién llegados sentir como en familia.
A la llegada, caras de cansancio y felicidad, la gran recompensa de un día redondo, mejor dicho, oval.
Isabel Lozano, madre científica
Me pide Isa Lozano que añada algo técnico a su crónica. Y yo poco se, para ello tendría que saber y yo me limito a observar que desde pequeña me ha ido muy bien. Por ello ante tan estupenda crónica de madre y mujer de jugador de rugby poco puedo añadir, solo mis impresiones como observadora y como siempre detrás de mi objetivo y a pie de campo, como integrante de Staff. Siendo tales impresiones estas el trabajazo que durante todo el trayecto de ida los entrenadores iban desempeñando montando y planteando de nuevo, (digo de nuevo porque ya lo venían trabajado de casa), los equipos y las estrategias a seguir conociendo a cada niño según como habían entrenado y evolucionado en las semanas anteriores en los entrenamientos. También aluciné con el trabajo del delegado Álvaro Parra, organizando actas y fichas que posteriormente tenía que dejar entregadas en la mesa de control. Los niños por su parte cantando sin parar y disfrutando del camino con su equipo, con el hit de la temporada como ha dicho Isa.
Llegamos justos para que el equipo C, pudiera jugar su primer partido, muchos eran debutantes en competición y otros muchos ya veteranos en seguida pudieron ver cómo equipo que tenían que defender, placar y pasar el balón. Se les veía bastante bien, fue un buen partido. El equipo y los entrenadores acabaron contentos.
Posteriormente comenzaron los equipos A y B, uff para mí sinceramente me encantó el equipo B, todos jugaron ordenados, placando y moviendo el balón muy bien.
El A jugó muy bien, es un espectáculo ver a esos niños mover el balón, hacer pases con cambio de piernas, jugadas ensayadas que acaban con ensayos limpios, carreras de infarto.
Los siguientes partidos siguieron la misma tónica, incluso el equipo B y C, jugaron un partido 5/5, sin costumbre de esa modalidad la defendieron estupendamente y supieron hacer un juego rápido y dinámico.
Y lo mejor de todo, las ganas que le echan los 40 niños que vinieron como equipo de Sub12, acababan jugando y decían «yo quiero jugar más». «Quiero salir de nuevo». «Quiero más entrenador».
Lo mejor es la sensación de felicidad de los niños. A los debutantes en viajes se les veía con la sonrisa de oreja a oreja y eso es lo mejor, la felicidad de los jugadores. Del equipo M12 del Real Ciencias Enerside, este año van a tener muy muy buenos resultados si siguen así. Como siempre agradecida al compromiso de los entrenadores Nacho García, Nacho Guzmán, Manu García y Javi Barco, porque sin ellos, esto no sería posible. Y de Maca y Álvaro Parra. CIENCIAS CIENCIAS CIENCIAS.


