Recién salida del horno… la crónica de la concentración rugby Base de Marbella del pasado día de San Valentín, en la que el Ciencias triunfó dentro y fuera del campo.
Enhoranabuena a nuestros anfitriones de Marbella y al resto de equipos participantes…. todo un festival de ambiente rugbístico excepcional. GRACIAS.
Una pasada de experiencia
Disfrutadlo en Facebook… miles y maravillosas instantáneas de nuestros dragones.
Ea, a disfrutar de las palabras de nuestro amigo Félix, nuestro cronista de rugby base.
LA AVENTURA CONTINÚA.
Antes de despuntar el alba la noche rompe en azul, el azul de más de 100 jugadores del Ciencias que cargan los autobuses de la expedición científica con sus mochilas llenas de ganas e ilusión. Nos vamos a Marbella, ha llegado el momento, los dragones llevan varios días nerviosos contando las horas para que llegase el tan deseado momento.
La primera llovizna que acompaña a la expedición no resta un ápice de energía a los científicos que piden a coro ver un partido de rugby en el vídeo del autobús para ir calentando motores y rebajando el nerviosismo, también como decían algunos “para aprender y aprender”.
El Ciencias ha llegado a los campos de Bahia´s Park, y se siente, los pequeños rugbiers ocupan sus lugares como la suave brisa marina que les conduce. Comienza la jornada en el verde.
Magnífico día del mejor deporte del mundo, ambiente por todo lo alto, recepción de lujo de nuestros amigos de Marbella. El sol ha cambiado de opinión y asoma, regalando su fuerza, tampoco el astro rey quiere perderse la evolución de los jugadores científicos sobre el verde de Marbella.
El trabajo tiene su premio y el de estos niños y sus entrenadores es conmovedor. La temporada va avanzando, esto es palpable sin duda, entre otras cosas
los dragones son más amigos, son más azules, son mejores y nos hacen mejores a todos, auténtico ejemplo de constancia.
Durante toda la jornada de convivencia, todos nuestros equipos, desde los más pequeños a los mayores desarrollan un rugby de muchos kilates y mucho corazón, un brillante y divertido juego a la mano con pases de todos los colores, despliegue dinámico de los muros defensivos cuando toca y en definitiva un magnífico juego colectivo.
Es impresionante ver a esos linces colocándose en el campo de juego, o a esos jabatos pasando por un ruck y abriendo a la mano, o a esos sub10 con placadores
formidables capaces de ofrecer un vertiginoso juego de pases y apoyos, y finalmente que decir de los sub12 que ya son hombrecitos que manejan un concepto del rugby total.
Rodillas llenas de polvo, camisetas adornadas con las medallas de barro que identifican el esfuerzo y la entrega, caras de haber satisfecho aunque sea por un solo un instante el hambre de rugby, son un buen resumen de este día.
El insigne barón de Coubertin, hizo célebre que lo importante es participar, y cierto es, pero en este caso la dedicación y el esfuerzo de los pequeños y sus entrenadores está alineado con los magníficos resultados deportivos que cosecharon ayer nuestros equipos en todas las categorías.

