Sub 16A. ¡¡Grande Portu grande!!

Sub 16A. ¡¡Grande Portu grande!!

Jornada doceava de liga competición, que se desarrolló como local por motivos ajenos al club, en las Instalaciones Deportivas de San Jerónimo, donde se dieron cita, el primero contra el penúltimo del tablero.
La realidad es la que es, y si bien como dicen los toreros, el toro pone a cada uno en su sitio, aquí pasa lo mismo. El balón oval es siempre el que determina donde empieza, y acaba uno en la tabla clasificatoria. No podemos engañarnos, el nivel y exigencia de esta categoría depende de muchos factores, pero el estar en el grupo élite de 3-4 equipos de la cabeza clasificatoria, se paga bastante caro, y más a estas alturas de competición.
Llegaba el Ciencias a San Jerónimo con muchas bajas, presentando una convocatoria de 20 jugadores, y alguno que otro, vistiéndose el calzón, anteponiendo su compromiso, pundonor, y amor a sus colores, a su funambulista estado físico.
Si bien venían los Portuenses, huyendo del tremendo levante del estrecho, aquí se encontraron con un auténtico huracán Científico. No quiero entrar en las particularidades de un encuentro, que poco tuvo que contar desde sus inicios, pues ni me interesa, ni va a aportar nada al lector. Es más, escribo esta crónica a escasos minutos del pitido final del chance, queriendo focalizar el texto, y haciendo mención especial, sobre un instante que me ha afectado como aficionado, y como padre. El momento no es otro, que el desgarrador comentario, que un jugador Portuense al término del envite, tirando su protector, y dirigiéndose al obligado y soberano pasillo,
exclama repetidamente agachando su cabeza; ¡Qué vergüenza!
¡Grande Portu Grande! Histórico de rugby Andaluz, con una de sus mejores escuelas, que siempre ha demostrado su buen saber en la práctica del rugby, haciendo propios los adjetivos de nobles, y entendedores de este deporte.
Ya en el encuentro lotero practicado en la provincia vecina, dejé constancia por escrito, de la caballerosidad, y el saber estar de un equipo, que se tragó rugbisticamente hablando, lo suyo en tierras gaditanas. Y hoy, ha vuelto a darnos una lección de humildad, nobleza, y una tesis sobre el insigne modo del saber perder.
Sus entrenadores dieron a sus pupilos en el asueto, una lección de responsabilidad, entrega, y madurez, que sería interesante divulgar, pues hizo efecto en algunos tramos durante la segunda mitad. Sois bajo mi punto de vista grandes rugbiers, y os presento
toda mi admiración.
Querido joven rugbier; me rompiste el corazón al escuchar tu comentario, y ver tu abatimiento por la derrota. Me da la impresión, que no acabaste de entender la explicación que seguro tus entrenadores te ofrecieron. Doy fe, que fue maravillosa.
Querido joven rugbier; en este deporte, los nobles en el campo pierden, no caen derrotados. Son como los toros bravos, que los indultan y acaban ganadores, aunque se simule su inevitable suerte. Por el contrario, los toros mansos que no demuestran su nobleza, se les trastea en la faena, y acaban irrenunciablemente sin pena ni gloria.
Querido amigo, te ruego no vuelvas a entrar en un pasillo, que es la gloria y el honor del rugby, exclamando un sentir que no pertenece a ningún rugbier, pues en ese momento partiste mi magullado corazón. Por el contrario, levanta tu cabeza, y siéntete orgulloso, y respetado, pues el rival nunca os infravaloró, y ambos peleasteis noblemente hasta el
pitido final.
Amigos del Puerto, haced que estos niños que han salido apesadumbrados, disfruten de este deporte en el que tras un partido se gana o se pierde, pero ni se vence ni se derrota a nadie. Estoy convencido, y espero no equivocarme, que la temporada que viene estos
nobles portuenses, seguro van a dar mucho que hablar.
¡¡PORTU, PORTU, GRANDE PORTU!!

Paco Alfonso

Fotografía: Manuel González