Sub 16A. Uno para todos y todos para uno

Sub 16A. Uno para todos y todos para uno

Se daba cita nuestro 15 infantil en el recién enmoquetado campo de Cavalieri, el pasado domingo 24 a la hora del inevitable botellín, para resolver el correspondiente partido de liga competición de la jornada onceava. Se señalaban los nuestros, segundos en discordia, tras perder el liderato a favor del arlequinado sevillano. Eso sí, con dos partidos menos en su zurrón. Pero, esta alegría a los del antiguo Portaceli, solo les ha durado 23 horas escasas.

Parece muy a mi pesar, que el rugby andaluz de esta categoría se cuece en Sevilla, y me ratifico en esta desconsolada expresión, que si bien pudiera parecer irónica; nada mas lejos de mi pretensión, la declaro sincera, pues no me gusta ni mirarme el ombligo, ni resultar ser el vanidoso papista sevillanito. Todo lo contrario, lamento profundamente el descalabro sorprendente de Marbella y Granada, que de haber mantenido el nivel de hace unos meses, habrían animado una liga que en su tramo final se me antoja descafeinada. Esperemos que el dulce postre lo puedan disfrutar los científicos, pues de ellos mismos depende su logro, tras el inexplicable descalabro marbellí.

Permitidme antes de entrar en el detalle informativo, unas breves líneas de obligado cumplimiento, que sirvan para dar la enhorabuena a toda la familia científica desde su máximo representante, nuestro presidente, pasando indudablemente por la dirección deportiva, hasta el jugador, y sus familiares más noveles del club. Y todo ello, con motivo del maravilloso 8o Encuentro Ibérico del que disfrutamos el pasado sábado. El velero que ahora es bergantín, va viento en popa, y además disfruta de viento a favor. Señor presidente; queremos más. Más y mejor. Queremos y necesitamos exigiros, y os demandamos esta exigencia, por que se puede, y por que en el encuentro de esa exigencia está la excelencia. Si nos auto exigimos, avanzaremos. Por el contrario, si nos conformamos, caeremos. Sabemos que es difícil, pero contáis con toda la familia científica que aportó lo que pudo, consiguiéndolo una vez más, pero esta vez; mejor. Sólo el premio de ver una UPO llena de infantes multicolores debe de recompensar vuestra fatiga, y esfuerzo. Me reitero en la enhorabuena obligada para todos.

Ahora tomemos el metro, y desde la Olavide, volvamos a Cavalieri. Muy tenso y alterado saltaba al tapete el quince mairenero, entiendo que alentado por una grada aljarafeña que ya alardeó de su difícil victoria en la categoría de cadete frente a los científicos, y esperaban acrecentar el gozo con sus infantiles. Los nuestros por el contrario a lo suyo, sin contagiarse del ambiente.

Los pupilos de los González-Benito, siempre propusieron jugar al rugby. Muy serios, súper concentrados, sabiendo lo que pretendían con cada jugada, y en cada momento. Fabricaron desde touchs y scrums un rugby con sentido, rápido, fino, y elegante. Mientras, el espectáculo parecía estar en otro lugar. Pero nosotros siempre a lo nuestro. Al final contundente victoria Científica ante el C. D. Rugby Mairena, por 7/53. Más detalles en www.farugby.com

El oponente por el contrario, no propuso nada. Se agarró exclusivamente a su delantera, que si bien provocaba continuas, y muy duras percusiones, todas ellas eran respondidas con firmeza por lo nuestros. No presentó Mairena un fin u objetivo definido en su rudo y basto juego, puesto que su línea de tres cuartos no existió. Su pobre rugby, fue desde el principio borrado de la cancha, tanto por nuestros gordos, que muy inteligentemente resolvían sin entrar en el chance a los continuos conflictos que en cada scrum les ofrecían una y otra vez los tres primeras aljarafeños, como por nuestra defensa en tres cuartos, rotunda, y firme, que no permitió ni un centímetro de conquista al adversario. En este punto, me gustaría exponer, y alabar en esta crónica, un valor fundamental que entiendo está siendo trabajado excelentemente por nuestros entrenadores. La SOLIDARIDAD.

No es difícil encontrar en la bibliografía referencias interesantes sobre este sustantivo, pero no hay más que volver a nuestra infancia, para recordar el grito de un cuarteto rococó llevado de la literatura a la pantalla, y que en algún momento de nuestra tierna vida hemos hecho nuestro, gritando al empuñar, y elevar al cielo, un palo de fregona. Nunca un gesto tan simple, ha sido tan verdadero. Esto vimos en Cavalieri. Unos científicos solidarios, comprometidos en cada fase, muy trabajadores, evidentemente con sus necesarios errores, pero sin reproches, resolviendo el fallo en todos para uno, y convirtiendo el éxito en el uno para todos. Así de simple.

Se pensó siempre en rugby, no se cuestionó en ningún momento cual era la mejor opción personal, imperó el equipo, conocían al dedillo cual era el objetivo, aunque la marca fuera técnicamente esfuerzo y trabajo de uno u otro compañero, daba igual. Ahora me toca a mí, luego te tocará a ti. La lección de solidaridad con mayúsculas, repetida en múltiples ocasiones a lo largo del encuentro, y que habéis defendido hoy, es lo que os ha llevado y os llevará al éxito.

Felicidades, habéis demostrado una vez más, que si bien lleváis el rugby en vuestra sangre, este rugby lleno de humildad, solidaridad desprendida, y por que no de generosidad, solo puede brotar desde vuestros corazones. Enhorabuena.

Paco Alfonso

Fotografía: Manuel González