Sub 16B. Un giro muy positivo en el juego

Sub 16B. Un giro muy positivo en el juego

Dicen los entendidos que los primeros minutos de un partido, las primeras jugadas, determinan el desarrollo de un un encuentro. Eso ocurrió el pasado sábado, en las instalaciones de la Universidad Pablo de Olavide, contra la Unión Rugby Almería.
Las sensaciones ya eran buenas desde los minutos de calentamiento del Ciencias Sub16 B, sin dejarse intimidar por la mayor corpulencia de los almerienses.
A las 15.30 horas daba el Ciencias la patada inicial para comenzar la presión sobre los visitantes, bien gestionada por los científicos que impidieron avanzar a los almerienses y tuvieron varias oportunidades de ensayar por la banda a cargo de nuestro zaguero.
Estos primeros minutos, igualados, sirvieron para que ambos equipos mostraran sus cartas de presentación, y pronto se vio que el Ciencias estaba fuerte en defensa y ataque y que Almería no sacaba el partido necesario a su mayor corpulencia. Los dos equipos lucharon desde el principio, y el primer lesionado llegó para los visitantes, con una brecha en la frente que preocupó bastante al público asistentes. Tras el cambio y el saque de touche a favor de Almería se consiguió el primer robo de balón, y el paso por toda la línea ofensiva científica impidió que llegaran los defensas y que se consiguiera el primer ensayo bajo palos (5/0).
Los visitantes reaccionaron muy bien, aunque el Ciencias logró encadenar fases de ataque que fueron abortadas por la valentía y precisión del zaguero almeriense, quien en varias ocasiones interceptó a nuestros delanteros en la línea de 22 en lo que hubiera sido un ensayo seguro. Digno es reconocer que la actuación de los zagueros de los dos equipos impidieron ensayos que hubieran cambiado el resultado.
En un descuido de nuestra defensa URA Almería llevó la máxima presión hasta la línea de 5, con una serie de rucks bien limpiados para hacer hueco pero mejor defendidos por el Ciencias, hasta el punto de provocar el error y, tras romper la defensa visitante, lograr una carrera que esquivó a todos los contrarios para acabar en ensayo muy centrado tras patear hacia la línea de marca y recibir un local ante la mirada de los almerienses (10/0).
Con este segundo ensayo llegaron minutos de pases científicos imprecisos, que acabaron en pérdida o avant, con placajes algo altos que rozaron la falta. A pesar de ello llegó el tercer ensayo para el Ciencias tras un nuevo fallo defensivo (15/0).
Antes del descanso se produjeron los minutos más duros, con algún que otro tirón y alguna que otra lesión entre los científicos. Pero esto no impidió que se siguiera luchando en los rucks y contrarucks, aunque esto sirvió para que el Almería recortara la diferencia con un ensayo transformado (15/7), al que siguió una rápida respuesta del Ciencias con otro ensayo antes del final de la primera parte (20/7).
En la segunda parte se notó el cansancio en los dos equipos, que se reflejó en el incremento de tirones musculares y que se mitigó en parte dando entrada a la totalidad de los banquillos. La tónica fue la misma: un Ciencias muy crecido, presionando en todo el campo, y un Almería incapaz de alcanzar la línea de marca. Así llegaron dos ensayos más (30/7) que incomodaron a los contrarios hasta el punto de perder a uno de sus jugadores por placaje alto. Tras el golpe de castigo los locales ensayaron y transformaron (37/7) y, a pesar del resultado, siguieron presionando hasta conseguir dos nuevos ensayos (47/7).

Poco antes de acabar, URA Almería, que no bajó la guardia en ningún momento, consiguió su segundo ensayo con transformación (47/12), aunque el Ciencias quiso despedir la jornada con un último ensayo quedando el marcador en 52/14.
Partido muy bien jugado por los científicos, que mejoraron tanto en defensa como en ataque, aunque todos fuimos testigos del poco acierto de los nuestros a la hora de patear para intentar transformar. Pero, evidentemente, nos quedamos con lo primero: el giro positivo del equipo antes de las vacaciones de Navidad.

Por último, desear una pronta recuperación de los jugadores que acabaron tocados.

Juan Carlos Escribano

Fotografía: Eva Martín