Sub 18. Perder para aprender

Sub 18. Perder para aprender

CIENCIAS CAJASOL OLAVIDE 25 – 41 CAR

Tercera jornada de la primera fase del campeonato autonómico de rugby en nuestra comunidad de categoría sub18, aunque para los nuestros fuese el segundo encuentro, que enfrentó el pasado sábado a nuestro equipo contra nuestros hermanos de ciudad Club Amigos de Rugby, rivales duros y competitivos que ponen un plus de intensidad en nuestros enfrentamientos. Partido celebrado en las instalaciones deportivas de San Jerónimo, que da comienzo a su hora fijada oficialmente con un sol y una temperatura impropios, por su ardor, de las fechas en la que nos encontramos.

Encuentro donde los nuestros durante el primer tiempo, mal que bien aparecen en el choque, aunque una desconexión incomprensible de nuestros niños durante la segunda parte ayuda de manera notable a nuestros rivales a llevarse el resultado favorable con el que finaliza el encuentro. Sin duda, la actitud de los jugadores visitantes tiene muchísima influencia en el tanteo final, no se puede salir a jugar, en ninguna disciplina deportiva, a pasear el escudo que llevas en la camiseta creyéndote superior al rival sin demostrarlo, sin sacrificio, sin actitud, sin concentración, con una creencia de superioridad que no has demostrado, sin confiar en los que visten como tú, sin defender nada, sin placar al contrario, en definitiva, pésima segunda parte de los nuestros, que sin duda deberán de corregir en los laboratorios rugbísticos de la UPO, se juega como se entrena, así que compleja tarea por delante tienen quienes los preparan, que por cierto fue avisada por este que escribe en la anterior crónica, de la que brevemente recuerdo un extracto: “…van a pasar muchas dificultades en los partidos pendientes de la primera fase, no quiero ni pensar en los de la siguiente etapa, o vamos a sufrir con ellos en los resultados a conquistar, así que arduo trabajo tiene por delante el cuerpo técnico… “.

Alineación de los nuestros:
1-Andrés Guerra, (7), 2-Agustín Rodríguez, 3-Enrique Cuadrado (cap.), 4-Alejandro González (18), 5-Alejandro Marco (16), 6-José Manuel Sosa, 7-Carlos Drake (5),8-Fernando Martínez, 9-Fernando Carrasco 10-Alfonso García Gamarra, 11-Ramiro Moreno (12), 12-Manuel Candón (11), 13-Manuel Díaz (23), 14- Miguel Aguilar (13), 15-Joaquín Camarero.
Suplentes:
Fernando Alfaro (1), Oscar Domínguez (4), Mario Blanco (14), Javier Sarria (19), Pablo Manenti (21), y Paco Bocanegra (20).
Cambios:
En el descanso nuestro dorsal número 14 sustituye al número 12, en el min 7 del segundo periodo el número 4 sustituye al número 9, en el min 22 de la segunda parte nuestros números 20, 19, y 1, sustituyen a los números 23, 5, y 2, respectivamente, en el min 24 del tiempo secundario el número 21 entra por el núm. 13.
Fueron amonestados con tarjetas amarillas los jugadores locales números 8, 10 y 6, en los minutos 15, 52 y 55.
Dirigió el encuentro el árbitro señor Miguel Antonio González De Luis, que resultó en aplicar el reglamento de manera exhaustiva con el equipo científico, aunque acabaran estos con sus caritas marcadas, si bien de forma correcta, escrupulosa e inclemente, como es usual en sus arbitrajes.
Desarrollo del resultado.
0-3 min.2 Golpe de castigo transformado, para los visitantes.
7-3 min.5 Ensayo de Alejandro González, tras agrupamiento posterior a una touche científica, que transforma Alfonso García Gamarra.
10-3 min.13 Golpe de castigo favorable a los locales, por invadir el ruck los visitantes, que transforma nuestro apertura.
10-8 min.17 Ensayo de CAR, tras romper la “línea defensiva” local, después de una recepción de una patada en su campo.
15-8 min.21 Ensayo de Miguel Aguilar culminando desde el ala una jugada proveniente de una touche ofensiva y una buena combinación delantera línea del equipo científico.
15-15 min.25 Ensayo con trasformación para el equipo visitante, tras mala defensa científica a diferentes fases de ataque en delantera de los blanquirrojos.
20-15 min.33 Ensayo de Alejandro Marco, después de ganar una touche propia tras agrupamiento a 5 metros de la línea de marca contrincante.
20-20 min.8 de la segunda mitad, ensayo del CAR, culminando una jugada de empuje de su delantera.
20-27 min.10 de la segunda parte, ensayo bajo palos visitante con transformación, tras una jugada de la línea de tres cuartos que destroza a la defensa propuesta por los locales.
20-34 min.13 de la segunda mitad, ensayo transformado de los blanquirrojos, de nuevo en una larga carrera de la tres cuartos visitantes que rompe las costuras de la defensa local.
20-41 min.27 de la segunda parte, ensayo con transformación del equipo visitante, de nuevo de la tres cuartos visitante que de nuevo desgarra la línea defensiva local.
25-41 min.30 de la segunda mitad, ensayo del capitán científico Enrique Cuadrado, tras salida de una agrupación de la delantera local, que no es transformado al golpear el oval en un palo de la H, terminando el partido con este resultado.

En la vida no siempre se gana, la derrota y el fracaso forman parte de nuestra cotidianidad. Obviamente a nadie le gusta perder, pero una vez que se da el resultado no querido ni deseado, lo más inteligente es aceptar lo sucedido y preguntarse por los propios errores cometidos. Una de las claves del crecimiento personal en la vida es la capacidad de aprender, especialmente de nuestros fallos. El orgullo o la vanidad no nos dejan verlos con claridad, por ello siempre es bueno tener cerca personas que te aprecien y, por lo tanto, que te digan la realidad de las cosas, aunque a veces duela y no gusten demasiado.
Las derrotas lo pueden ser de muchos tipos. Las hay humillantes, donde nos equivocamos totalmente y quedan descubiertas nuestras debilidades y limitaciones. Son las más duras, pocos efectos positivos tienen, además, en ciertos casos dejan secuelas permanentes muy negativas. Como principio de vida no es bueno humillar a nadie, pues suele generar una espiral muy negativa en la que todos pierden. Las hay duras también, pero uno no queda humillado, simplemente ha perdido por la circunstancia o la coyuntura que se ha dado, o por sus propios errores, pero no especialmente sangrantes o graves, cualquiera los podría haber cometido. En estos casos lo mejor es aprender de lo acontecido, un poco de autoanálisis y evaluación, y tomar buena nota para el futuro. Así se crece en la vida. También existen derrotas o fracasos gloriosos, estos tienen un cierto sentido trágico de la vida. Uno hace lo que debe hacer, sabiendo que el resultado va a ser el fracaso o la derrota, no puede ganar, pero hay que dar la batalla, aunque se pierda. Bien es verdad que a veces el futuro cambia los resultados previamente calculados y nos llevamos sorpresas inesperadas o victorias que no esperábamos o simplemente no las llegamos a ver. Creo que la derrota del sábado es la segunda que describo así que, queridos chicos, aprender de ella y saquemos el fruto a la misma y crecer desde la humildad y el convencerse de vuestro talento.

De todas formas, del último tipo de derrota descrita en el párrafo anterior, los griegos sabían mucho, son los padres de la desventura. La Antígona de Sófocles o la propia Iliada son buenos ejemplos literarios de ella, incluso en la vida real episodios históricos como los ahora tan conocidos -después de la película- 300 griegos del paso de las Termópilas, con Leónidas a la cabeza, que protagonizaron una de las derrotas más gloriosas de la historia, y que a la larga puso la primera piedra para el posterior gran triunfo de los griegos sobre los persas. Esto sucede con más frecuencia de lo pensado, primeras derrotas que luego suponen importantes triunfos. A veces en la vida para lograr un importante triunfo se tiene que soportar un pequeño tránsito por la derrota.

Vivimos en un tiempo demasiado halagador del triunfo o reconocimiento inmediato, sin embargo, normalmente los grandes triunfos de la historia se han basado en soportar y aguantar previamente importantes derrotas y fracasos. En este tiempo de crisis que vivimos, no debemos olvidar que, sobre los sinsabores y durezas de esta, podemos poner los cimientos sólidos y adecuados para, aprendiendo de los errores, construir un tiempo considerablemente mejor, en vuestras manos queda, entrenadores, formadores y mis niños/jugadores, del deporte más extraordinario que existe.
Para terminar, como siempre, agradecer a todos los que echáis una mano, en la suma, que todas son pocas y cada vez más necesarias, ahora a mejorar y a disputar el siguiente partido.

Por cierto, antes de terminar fue una sorpresa, de las de agradecer, ver a algunos de nuestros lesionados en el partido, gracias, Juanma, Mariano y Tete por venir a animar a vuestros compañeros.

Antonio Sosa

Fotografía: Ramiro Moreno