Escuela. Los mejores actores en el mejor escenario

Escuela. Los mejores actores en el mejor escenario

Fotografía: Ramiro Moreno

La preciosa pradera de Chapín acogió este fin de semana la fiesta del rugby base andaluz. Este imponente escenario se llenó los dos días de pequeños actores venidos de todos los confines de Andalucía con ganas de disfrutar. Acudieron los mejores actores y un público apasionado que gozó del bonito espectáculo que ofrecieron los jóvenes deportistas.

Gracias al trabajo y la ilusión de Marianistas, club organizador, a su cuadrilla de voluntarios, a sus patrocinadores y colaboradores, a la Federación Andaluza de Rugby, a los árbitros y al esfuerzo de los clubes que acudieron a la cita desde casi todos los focos rugbísticos que hay al sur de Despeñaperros, en Jerez de la Frontera vivimos un campeonato redondo.

Los autobuses de la nutrida expedición científica partieron temprano de La Universidad Pablo de Olavide, dejando atrás su campo de rugby y las decenas de horas de entrenamiento empleadas en él desde el principio de la temporada. Todas esas horas, todo ese esfuerzo de los entrenadores, se vio reflejado en el juego de los 11 equipos que defendieron la camiseta del Ciencias Cajasol.

Mucho color, minutos de juego, pasión, experiencia, diversión, muchas victorias y algunas derrotas en un campeonato en el que nuestros equipos se proclamaron campeones en tres de las cuatro categorías participantes, en dos de ellas junto a Marbella, pero realmente ganó todo el rugby andaluz.

Cómo lo habría disfrutado nuestro amigo Witi… En ocasiones nos pareció ver su poderoso cuerpo entremezclarse entre la gente, conversando con cualquiera, presumiendo de sus hijos y sonriendo, siempre sonriendo. Nos quedamos con la sonrisa de Witi, con las crónicas que nos llegan de cada categoría y con el grito de guerra de nuestros orgullosos dragones

¡Ciencias, Ciencias, Ciencias!

SUB-6

La mañana del sábado empezó con un cielo nublado que nos dio tregua hasta el mediodía para que todos nuestros peques pudieran disfrutar de su deporte favorito sin agua. Con alguna baja de última hora apenas cubríamos para dos equipos, pero no fue impedimento para que los nuestros se divirtieran y demostraran lo bien que se lo pasan en el campo. 

Los primeros partidos dieron mucho juego, en la que los chicos disfrutaban por cada carrera y todos hicieron ensayo. El último partido ante Marbella fue el más disputado y no por ello menos bonito, desde la banda. Nos quedábamos boquiabierto con cada placaje y ensayo de jugada que hacían nuestros jugadores. Resultado final 3-2 para Ciencias.

Acabó la jornada matinal del sábado con 10 partidos, en la que todos jugaron muchísimo y hubo numerosos cambios, pues teníamos que representar a dos equipos y no teníamos jugadores suficientes. Esto mismo hizo que nuestros entrenadores al día siguiente solo presentaron un equipo pues se incrementaron aún más bajas de última hora.

El domingo amaneció mucho mejor, con el sol fuera y con un ambiente de rugby insuperable. Los nuestros empezaron con las misma ganas y algo más nervioso ante los partidos de cruces del grupo. Partidos más diputados pero los científicos seguían demostrando sus ganas de placar y meter ensayo. Digno de mencionar el partido contra el CAR, un equipo en que se ve el trabajo de los entrenadores muy bien plantados en el campo y ordenados. Resultado final del domingo todos los partidos ganados y uno empatado, y los más peques de nuestro Club Ciencias Rugby Campeones de Andalucía.

Mis felicitaciones a todos estos grandes enanos que tienen mucho que darnos pero sin dejar de disfrutar. Para preocuparse ya están sus entrenadores a los cuales felicito por su gran trabajo.

Antonio Barrera

Fotografía: Leticia Ramírez

SUB-8

Amanecía la mañana con las peores condiciones meteorológicas que las consultas durante los días previos ya auguraban, incrementando el temor de que algunos de los jugadores no viajaran debido a esas circunstancias. La primera buena noticia llegaba a la hora de la salida del autobús, en la que todos los citados concurrieron de forma puntual, y posteriormente ya en Jerez se confirmaba que nuestros jabatos están fabricados de una pasta distinta, ni la amenaza del viento ni los chaparrones iban a mermar las ganas de disfrutar de este torneo. La única baja causada tras una lesión en el entrenamiento del día anterior, también compareció con su dedo entablillado, para no dejar solos a sus compañeros.

Durante la primera jornada los tres equipos demostraron el crecimiento y lo aprendido desde el comienzo de la temporada. Se pudieron ver grandes carreras, jugadas a la mano, agrupamientos, jugadores que hace unos meses no placaban y se han convertido en muros impenetrables, placajes con escorzos felinos. Al final la temida lluvia apareció, lo que tampoco amilanó a nuestros “rugbiers”, en un partido con tintes épicos y final victorioso.

En los grupos en los que estaban encuadrados quedamos terceros empatados a puntos con el segundo, segundo y primero respectivamente.

Ya en la segunda jornada, a las bajas previstas por la imposibilidad de viajar ese día, se sumaron la fiebre y los fuertes catarros motivados por la inclemencia del tiempo la jornada anterior, tanto de niños como de padres, que aguantaron junto a ellos las vicisitudes desfavorables. No puedo olvidar agradecer a todos ellos su implicación en la logística de estos dos días.

Tan solo pudimos conformar dos equipos justos, sin posibilidad de cambios, y de nuevo los nuestros volvieron a demostrar su valor defendiendo los colores blanco y azul de nuestro club. Los golpes recibidos y la sangre derramada en algunos casos, no fueron motivos para caerse del cartel, y tras un pequeño periodo de recuperación, vuelta al campo a seguir luchando y a vender caro el honor científico.

Queda aún mucho por aprender, errores que corregir (ay….. ese túnel), y desarrollar la capacidad de mantener la tensión necesaria en todos los partidos, y en la totalidad de los minutos. Como dije al principio el crecimiento es evidente para los que los seguimos desde el principio. En esta competición, equipos que en nuestro torneo nos ganaron sobradamente hace unos meses, ya no han sido capaces de hacerlo.

Ese es el camino y deber ser nuestro afán, los éxitos de las categorías de sub 6, sub 10 y sub 12 serán el espejo en el que mirarnos para el resto de la temporada y nuestra meta la de igualar sus triunfos. Las enseñanzas de Adrián, Nacho y “Armario” servirán sin duda alguna para conseguir las ansiadas victorias.

¡¡¡ CIENCIAS, CIENCIAS, CIENCIAS ¡¡¡

Faustino Gómez

SUB-10

En ese grandioso escenario que es la Pradera de Chapín se desarrolló durante los días 19 y 20 de enero de 2019 el Campeonato de Andalucía de Rugby Gradual, organizado por la Escuela Marianistas con la colaboración del Servicio de Deportes del Ayuntamiento de Jerez, así como de la Federación Andaluza de Rugby, enfrentándose 16 equipos de Andalucía y más de 1.000 rugbistas en categorías desde sub-6 hasta la sub-12.
Aunque se trató de un torneo de 2 días, y dada la cercanía de Jerez, el modelo de concentración de los jugadores del Ciencias fue un poco diferente al que estamos habituados, regresando a casa tras el primer día de competición, y volviendo el domingo a Chapín para disputar la jornada decisiva.

SÁBADO 19:

Ciencias se presentó en la categoría sub-10 con 3 equipos, jugando cada uno 4 partidos de grupo el primer día. Los resultados fueron magníficos y todos desplegaron un nivel de juego extraordinario. Concentrados desde el primer momento, se fajaron para conseguir excelentes resultados.
Tras esos 4 primeros encuentros, se jugó un último cruce atendiendo a la clasificación obtenida en cada grupo, lo que determinaría los emparejamientos para el domingo.
El cruce del equipo B del Ciencias fue increíble, en la modalidad del “ensayo de oro”, pero retirando un jugador del campo cada 30 segundos. Increíblemente atractivo, tenso, y precioso para los que estábamos viendo el partido, pero me imagino que demasiado exigente para los pequeños jugadores que vivieron con tensión y mucha responsabilidad esos minutos de juego.
El resultado del primer día de campeonato para el Ciencias Sub-10 fue ESPECTACULAR, terminando los 3 equipos científicos entre los 8 primeros de la categoría (primero, tercero y octavo), demostrando el tremendo nivel de todo el GRUPO (con mayúsculas).
Día de rugby total el sábado: ambientazo en lo deportivo; lluvia y frío en lo climatológico, y mucho, mucho deporte y compañerismo, tanto en los jugadores como en las familias.

Domingo 20.

Los magníficos resultados de los científicos sub 10 del primer día y elatractivo diseño del torneo, hicieron que los grupos resultantes para disputar la jornada final fueran muy complicados, quedando emparejados con los mejores equipos de toda Andalucía.
A pesar de ello, buenísimos resultados, y esfuerzo descomunal de los nuestros, en todos y cada uno de los partidos, no perdiendo nunca la cara a pesar de las derrotas, que también las hubo.

El deporte es saber ganar y también saber perder. Saber enfrentar las derrotas con rabia, pero con entereza y espíritu de superación es la clave. Pero, sobre todo, el deporte debe ser DISFRUTAR. Y nuestros jugadores, a pesar de la rabia y algún que otro berrinche en la derrota, disfrutaron del rugby. Disfrutaron del deporte, de los amigos y de la familia. Y eso debe ser lo más importante.

Bueno…. Eso, y lo que aún faltaba por llegar…. La FINALÍSIMA.

El partido del año que todos estábamos esperando. Partido decisivo. Final del Campeonato: Ciencias vs. Marbella. Un ambiente increíble en el campo, con jugadores científicos de todas las categorías y sus familias animando sin parar a los jabatos del Ciencias. Fue un partido intenso, duro. Precioso. Tenso al máximo. Un extraordinario nivel en el terreno de juego y un increíble nivel de concentración, que terminó con una ajustadísima victoria del Ciencias. Alegría desbordada en el terreno, y un pasillo de los que no olvidaremos en mucho tiempo. Quizás nunca.
Abrazos entre los niños. Abrazos con los familiares. Abrazos con la familia del Ciencias. Y muchos abrazos sobre todo con los entrenadores. Que demuestran el tremendo amor que tienen por éste deporte y por la formación de nuestros chavales. Formación en el juego y, formación, sobre todo, en valores. En eso, siempre seremos los mejores. Y se demostró. En el juego, ésta vez, también.

Enhorabuena.

Este Campeonato de Andalucía sub-10 va por vosotros: Witi y Jaime. Siempre con
nosotros. Siempre Ciencias. #empujaciencias

Javier García

SUB-12

El rugby no es sólo un deporte. Aun habiendo evolucionado sensiblemente del que se practicaba en las calles de la Inglaterra del siglo XIX, el rugby sigue manteniendo esa filosofía añeja que emana desde el juego hacia las personas, y no al revés. El rugby “fabrica” personas de otra pasta, de carácter sólido, con un marcado sentido de grupo y una capacidad de trabajo brutal. Es una herramienta magnífica para la educación de niños y jóvenes, que crea adultos que van de frente y no se esconden, que aceptan con mesura y generosidad la victoria, y con dignidad y propósito de mejora la derrota.

Esto es sencillamente lo que hemos visto este fin de semana en la Pradera de Chapín con motivo del I Campeonato de Andalucía de Rugby Gradual, organizado por la Federación Andaluza de Rugby y con la colaboración de E.R. Marianistas de Jerez, en el que se dieron cita todos los clubes de Andalucía con equipos en estas categorías. Nuestros sub12 llevan años trabajando en una línea muy definida, formándose como jugadores de rugby pero sobre todo creciendo como personas y como equipo… muchos de ellos llevan varias temporadas juntos, se conocen a la perfección, saben lo que quiere su entrenador y eso se nota en el campo.

Tras el Torneo Melé que tuvo lugar el pasado mes de diciembre en Valencia, el equipo necesitaba dar un poco más, sólo un pelo, para meterse de pleno derecho entre la flor y nata nacional de esta categoría. Y eso es lo que han hecho nuestros jugadores este fin de semana. Ese “poco más” que necesitábamos no ha sido otro que un trabajo y orden en defensa descomunal, mucho sacrificio y entrega, presión asfixiante sobre el equipo atacante, placajes eficaces y recuperación del balón, todo esto a niveles impropios en chic@s de 10-11 años. Está claro que la defensa es un factor decisivo en el resultado final de un partido y los números que avalan el torneo de nuestros campeones hablan por sí solos: 33 ensayos a favor y 2 ensayos en contra… Aún queda mucho camino por recorrer, pero es cierto que el trabajo bien hecho empieza a dar sus frutos, y no me refiero solamente al habernos proclamado campeones autonómicos de la categoría o al haber clasificado a nuestros 3 equipos entre los 6 primeros de Andalucía (de 16 equipos participantes), sino a la magnífica imagen que han dado todos nuestros jugadores este fin de semana. La evolución en lo deportivo es clara y notoria, todos nuestros benjamines juegan a ese rugby vistoso y dinámico que tanto ha gustado de siempre por aquí abajo y que tantas jornadas de gloria ha dado a nuestro club.

También ha tenido que ver en el pasito más de este fin de semana, el que poco a poco nuestros chavales empiezan a saber competir. Hace un par de años, con motivo de una formación para entrenadores organizada por la FER en Sevilla, algunos padres de esta categoría tuvimos la ocasión de compartir varias horas de conversación y alguna que otra cerveza con el actual seleccionador nacional, Santi Santos, y le preguntábamos abiertamente sobre este asunto que tanta controversia genera en el rugby de escuelas, y nos indicaba sin tapujos que el jugador de rugby, a partir de los 4-5 años, compite de manera instintiva por la propia naturaleza de este deporte. Para que haya rugby tiene que haber dos equipos que disputan o pretenden las mismas cosas (el balón, el espacio, llegar a la zona de marca rival…), de ahí que la competición vaya implícita en el la propia razón de ser de este deporte. La competencia saludable es buena para el aprendizaje. Eso sí, competir nada tiene que ver con el resultado, son cosas distintas, y muchísimo menos con la agresividad. Afortunadamente nuestros benjamines están cogiendo tablas y experiencia en competir, en competir con ellos mismos y en competir como equipo de manera sana y sin olvidar los valores fundamentales que nos diferencian de otros deportes.

Pero por encima de estas cuestiones meramente deportivas, me quedo con el grupo de amigos que forman, con el querer estar todo el tiempo juntos, con lo bien que se lo pasan jugando al deporte más bonito del mundo, con lo que disfrutan en sus viajes, con cómo se animan durante los partidos cuando juegan los otros equipos de la categoría, con la celebración del triunfo de sus compañeros de sub10, con ese pasillo emocionante de toda la Escuela del Ciencias, con sus caras de felicidad, con sus risas, con sus abrazos, con el tener que modificar los planes de la vuelta porque quieren volverse a toda costa en bus con sus compañeros, con el estar deseando que lleguen los miércoles y viernes… Rugby, diversión, familia… deseando que llegue una nueva aventura…

Manuel Jiménez