Sub 16. Victoria para reflexionar

Sub 16. Victoria para reflexionar

Primer partido de liga competición para los pupilos de Juan González, Carlos Benito y Javi Roldán, que se enfrentaban en el campo de la Pablo de Olavide al Marbella R.C, en una mañana soleada y muy calurosa. Ya se conocían ambos quinces, pues justo la semana anterior se enfrentaban en una de las eliminatorias de nuestra Copa Bosco Abascal. Pienso, que esta ventaja sirvió más a un Marbella que ya sufrió la loza del potencial científico, entrando con más tensión y orden en el partido, a sabiendas de lo que se le podía avecinar.
Los titulares de prensa deportiva, acostumbran a utilizar el verbo reflexionar ante una derrota, pero nunca la emplean para justificar, o dar crédito a una victoria. A mi por el contrario como no soy periodista, y no tengo la necesidad de ser tan pulcro en la forma, me gustaría reflexionar sobre la victoria del equipo desde la crítica siempre positiva, y la ilusión, pues la temporada escasamente acaba de dar sus primeros pasos, y todo el mármol está por esculpirse.
En primer lugar no hay que desmerecer el triunfo de nuestros infantiles, que fueron muy superiores al conjunto marbellí. Aunque es loable resaltarla, bajo mi punto de vista el juego desplegado en la cancha no fue el esperado. Probablemente en el calor, en el comienzo de temporada, en la falta de asimilación de conceptos, en el conocimiento del nivel del rival, etc., en cualquiera de estos términos, podamos cada uno de nosotros encontrar la respuesta a la falta de continuidad y orden, que llevó al equipo a un ritmo y un modelo de juego que no es el que se entrena, y por consiguiente no propio de los nuestros. Y entonces, alguien que no haya visto el encuentro, se preguntará; ¿Y como dices esto, viendo lo abultado del electrónico?. La respuesta es indiscutible. Los chavales tienen rugby. Hay mimbres. Conocen el oficio.
Dicen que Miguel Ángel estuvo dos años esculpiendo su David, y ocultándolo a la Ópera del Duomo hasta que no estuvo terminada. Evidentemente el resultado fue grandioso, una obra maestra. Pues bien, tenemos maestros con finos cinceles; nuestro cuerpo técnico. Hay buena materia prima, el mármol más puro sin vetas; nuestros jugadores. Y hay mucho interés e ilusión por ver como avanza y termina la obra. Pero el progreso en esta talla, así como su grado de excelencia y proyección, dependerá exclusivamente del tiempo que se propongan nuestros infantiles. Esperemos que no tarden dos años como dispuso Miguel Ángel.
Paco Alfonso
Fotografía: Eva Martín