Hasta el prop más robusto se tambalea cuando en la vida surgen inesperadamente acontecimientos que no son conformes a la edad. Ese balanceo, desorientación, sin sentido, o vacío que nos genera a todos estas malogradas y crueles situaciones, son muy legítimas y propias de individuos buenos con una pizca de sensibilidad. Sólo personas únicas en la historia, e inalcanzables para nosotros como San Francisco de Asís, ya moribundo, es capaz de responder ante su ruego porque le comunicaran la esperada, […]











