Comencé a jugar al rugby a los 9 años, gracias a mi hermano Horacio que, ya universitario, jugaba con el Ciencias. Creo que fuimos de los primeros alevines y cadetes del rugby sevillano. Nuestro otro entrenador era Miguel Aldecoa. Los dos hacían las veces de entrenadores, educadores y hermanos mayores. También tuve la suerte de tener de profesor de educación física en el Colegio Alemán a Antonio Mejías, todo un señor del rugby sevillano. Desde los 9 a los 17 […]











