Cuando empecé a interesarme por el rugby, hace ya más de tres décadas, no tenía ninguna ascendencia rugbística familiar y sí muy futbolera, recuerdo las “peleas” por ver en la segunda cadena, en aquella época solo había dos, de televisión el rugby, el Cinco Naciones, a pesar de la insistencia de mi padre para que lo dejara porque que era un “deporte de bárbaros”, yo decididamente prefería ver el que considero el deporte más maravilloso que existe, aunque me perdiera […]











